www.tufortaleza2020.tk
¿X ke NacisTeS?
pAra KE?
mUChAs sOn las situaciOnes ke te Orillan a pensar, para ke nacistes? X ke estas aki? con ke finalidad nacistes??no fuistes un ERROR... . . . ni unO mas del mOnton,!!!vos tenes un proposito en tu vida!!!!!! DESCUBRELO!
Cuando somos jóvenes muchas veces nos hacemos la pregunta “¿Para qué nací?”
Encontrar la razón de nuestra existencia es un asunto que nos interesa porque de ello dependerán en gran medida nuestras decisiones, planes y manejo del tiempo entre otras cosas.
Las motivaciones, amistades y recursos que tenemos a nuestro alrededor nos ayudan o nos estorban para cumplir con metas y sueños. Siempre es bueno en los primeros meses del año hacer un balance de lo que hemos logrado y lo que se quedó en la “bandeja de entrada” sin ser resuelto. Si somos honestos, nos daremos cuenta que siempre tenemos algo mejor que dar, algo mejor que hacer o algo mejor que decir…
Claro que hacer o decir lo mejor cuesta trabajo, porque implica un mayor esfuerzo, pero todo se vuelve más fácil cuando descubrimos que hay algo más allá de lo que pensamos, que nos puede impulsar, si queremos, a obtener una vida plena y realmente feliz.
creo que tenemos no uno, sino múltiples propósitos para cumplir en nuestro viaje por este mundo. Cuando vamos más allá del éxito y felicidad pasajeras y nos atrevemos a profundizar en nuestra verdadera razón de ser, encontramos que todos tenemos una aportación individual en la vida.
No hay otro ser humano con tus características, conexiones, habilidades y sentimientos. Lo que tú haces piensas y sientes es único, por lo tanto, si lo empleas bien, afectará positivamente tu vida y la de otros, o si decides emplearlo mal, o no emplearlo para nada, también te afectará a ti y al desarrollo de los demás.
El paso número uno es saber que fuiste planeado en medio de tanta maraña familiar. Sea que tus padres hayan decidido o no tenerte, el hecho de que ya existas implica que tienes una misión que cumplir. Tu misión es descubrir los propósitos que en cada etapa de tu vida podrás llevar acabo y así encontrarte siempre útil, con destino, en paz contigo mismo y con Dios.

El paso número dos es entender que un Inventor te diseñó y sólo El puede decirte con seguridad para qué te creó. Pregúntale pues a Dios porqué decidió que nacieras en esa familia, con esos defectos y cualidades, con esas oportunidades y carencias, en este país, en este siglo, etc. La respuesta no te llegará vía fax pero si abres tu corazón a Su trato y Su voz el panorama se irá aclarando poco a poco en la medida en la que le dediques tiempo a este asunto.
El paso número tres es aceptar que todo lo que tienes o no has tenido, los problemas y dificultades que has vivido hasta ahora, así como los logros y dichas que has experimentado, no son producto de la casualidad sino que existe un plan eterno que habrás de ir descubriendo y entendiendo como si tu vida fuera un hermoso rompecabezas que espera ser completado en su momento.
El último paso es el de ser lo suficientemente sensible para identificar los buenos propósitos que te han sido dados a cumplir, y dejar a un lado actividades, personas o intereses que no ayuden en el cumplimiento de dichos propósitos. Quizá también sea un buen momento para escuchar y hacer todo lo que te acerque a los buenos fines de los que estamos hablando.
Todo propósito digno de cumplirse es uno de vida, de bienestar y sobretodo de trascendencia a la eternidad. En estos momentos en los que cada vez menos personas se preocupan por cambiar en algo la caótica situación en la que el mundo se encuentra, es necesario reorientar la brújula en dirección a los beneficios no sólo personales sino que ayuden a otros. Al hacerlo experimentarás gran satisfacción además de que abrirás uno de los primeros capítulos que te ayudarán a encontrarle sentido a tu vida.
Atrévete a ser un joven de impacto.
La vida pasa rápido y al final sólo tendrás buenas o malas historias que contar, dependiendo de tu enfoque diario: terrenal y pasajero, o eterno y con propósito.
Animo! Hay un Dios que espera ser escuchado, una misión que cumplir, y un corazón (el tuyo) que satisfacer a plenitud.
...